28 may. 2010

Así nació un campeón de Europa


Tarde o temprano la burbuja del Nott.Forest estallará. Con esa palabras cerró Bob Willson, presentador de la BBC y ex portero del Arsenal, uno de sus exitosos programas dominicales en la televisión inglesa. Corría el otoño de 1977, y un pequeño club de provincias, alejado de remotos tiempos gloriosos, lideraba la primera división. Con cierto tono de burla, los analistas del Reino Unido no daban, ni dieron nunca, un duro por aquel renacido Nottingham, que había irrumpido en la máxima competición de la mano de un viejo enemigo mediático, Brian Clough, el Picaso con chaqueta de cuero. La consecución del titulo, lejos de apaciguar la guerra dialéctica, la reavivó, “Un simple golpe de suerte”, era la frase más repetida entre los escépticos.

Nota: En 1865, el consejo del Nott.Forest eligió el rojo como color para la indumentaria del club. Fue el primer equipo de las islas en vestirlo, y fue en honor del líder revolucionario italiano Giuseppe Garibaldi, líder de los camisas rojas. Nottingham fue en el siglo XIX una de las cunas del sindicalismo británico.

En Julio del 78, los talleres de Nottingham, los pequeños comercios y las humeantes tabernas, hicieron un paréntesis en su frenética actividad. En directo desde Suiza, la BBC retransmitía el sorteo de la tercera ronda de la copa de Europa. Tras 20 años de ausencia, el Nott.Forest volvía al viejo continente. No hubo suerte, el azar emparejó a Liverpool, vigente campeón continental, con el campeón ingles, el Nott.Forest. Siguiendo la tónica habitual, nadie dio un duro por los Shilton, Francis, Anderson, Woodcock, O'Neill o Birtles. El 20 de Septiembre, en el partido de ida jugado en City Ground, los chicos del Trent End se impusieron por 2-0 al Liverpool. Una sorpresa. El Forest, contra todo pronóstico, eliminó de Europa al mejor equipo del mundo en ese momento, 0-0 en la vuelta.

Nota: Brian Clough arengó a sus jugadores en el vestuario antes del partido de ida jugado en Nottingham: “Va a estar todo el país delante del televisor, van a estar vuestras madres viéndoos sentadas en el sofá de casa, ¿Quien diablos ha dicho que no podéis ganar a esos tipos de ahí fuera?, ¿queréis hacer el ridículo delante de vuestras madres?, ¿eso es lo que queréis, avergonzarlas? ¿Queréis que vuestro honor caiga como un pato tras recibir un disparo?, salir ahí y demostrar al mundo quien es el verdadero campeón ingles.

Como confesó Tony Woodcockc años después: “El éxito de aquel equipo, residía en que nadie se creía capaz de conseguir lo que se consiguió, salíamos a jugar por diversión, jamás tuvimos presión alguna por ganar, porque ni en sueños nos creímos capaces de hacerlo”. El AEK griego, entrenado por Puskas, fue el rival en la siguiente ronda. Tras aterrizar en el aeropuerto de Atenas un periodista local preguntó a Clough sobre las intenciones con las que llegaba su equipo Grecia, a lo que el díscolo entrenador respondió: ”venimos con la única intención de bailar y beber Whisky”. Tras imponerse por 1-2, los aficionados locales mostraron su disgusto quemando las almohadillas del estadio y lanzandolas al terreno de juego. El global de la eliminatoria finalizó con un 7-2 a favor de los ingleses.

Nota: En la primavera del 79, el Forest tenia que disputar la final de la Carling Cup. El primer partido en Wembley para la mayoría de los integrantes de la plantilla. Los nervios hicieron acto de presencia en los jugadores, impidiéndoles dormir. El entrenador, sacó de las habitaciones a todos los integrantes de la expedición, congregándolos en le bar. Mientras Peter Taylor contaba chistes y anécdotas para tranquilizar al pelotón , Clough servia copas a los muchachos. No paró hasta emborracharlos a todos. “En estas condiciones, iban a hacer el ridículo, mañana saldrán a jugar con tal dolor de cabeza que se olvidaran que 100 mil personas tienen puestos sus ojos encima de ellos.” La final acabó 3-2 para el Nottingham Forest.

¿Cuando estallará la burbuja? Repetían los aficionados del Forest sin cesar en sus encuentros ligeros en la Premier League, incluso algún sector de la prensa, comenzó a virar su discurso. El fútbol desplegado por aquel equipo deslumbraba en Europa. Su siguiente victima, el Grasshopphers Suizo. Contundente 4-1 en Inglaterra y un escueto 1-1 en Suiza. Las semifinales hablaban ingles, ingles del East Midlands.

Récord en las casas de apuestas. A lo largo de todo el reino unido no hubo ningún signo favorable al triunfo del Forest sobre el campeón alemán. Los Cloughies boys continuaban solos en su particular travesía europea. El Colonia de Hannes Weisweiller visitó Nottingham entre titulares desatados, tanto la prensa alemana como inglesa calificaron al conjunto germano como futuro campeón. Y pudo serlo, en el minuto 62 de juego, el Colonia vencía por 0-2 en un embarrado City Ground. En apenas 5 minutos los locales por medio de Gary Birtles y Ian Bowyer empataron el encuentro. “La burbuja continua” se pusieron a cantar los supporters. John Robertson, tras un centro de Trevor Francis, estableció con un potente remate de cabeza el 3-2 , la locura se desató en el estadio. Okudera, héroe nipón que ya le dio el titulo de liga al Colonia con un gol in-extremis en Hamburgo, estableció el 3-3 en el descuento. “Un japonés orina en el bosque” tituló The Telegraph.

En el partido de vuelta, durante el tradicional paseo por la ciudad, la expedición inglesa se topó con carteles y anuncios de la prensa local, advirtiendo a los aficionados del Colonia que ya podían reservar su billete para la final en Munich. Tras abandonar el parque cercano a la rivera del Rin, Clough espetó a sus jugadores:”Chicos, será mejor que compréis algo para llevar a casa, mañana regresaremos a Nottingham siendo finalistas.” A falta de 25 minutos para el final Ian Bowyer estableció el 0-1 con el que el Forest se proclamaría finalista de la Copa de Europa. Tras regresar al hotel a altas horas de la noche, el gerente recibió con cara de pocos amigos al equipo: “Señores hoy nos han hecho perder mucho dinero, apostamos muy fuerte por la victoria del Colonia, tienen derecho a disfrutar de sus habitaciones, pero esta noche no abriremos la cocina para ustedes”.

Nota: Un familiar de Peter Taylor coincidió con Weisweiller en la universidad de Colonia, fueron compañeros durante diez años. Le pasaron información personal sobre el carácter del entrenador germano: “es un tanto cobarde, no arriesga nunca, saldrá a empatar el encuentro, te lo aseguro”. Gracias a este contacto el cuerpo técnico del Forest consiguió información sobre diversos entrenamientos anteriores al encuentro realizados por el Colonia.

Así fue como el milagro del Forest irrumpió en las vidas de millones de ingleses. Los titulares burlones, las columnas de opinión irónicas y demás indirectas cesaron de repente, el pequeño club del East Midland que jugaba sus partidos a orillas del río Trent, se había proclamado campeón de Europa contra todo pronostico. Stuart Astill, aficionado del Forest, y uno de los pocos cientos de suporrters que viajó a todos y cada uno de los desplazamientos europeos de su equipo, llegando a establecer amistad personal con Clough, confiesa en un reciente articulo publicado en la prensa local sentirse “más entusiasmado y orgulloso de aquellos éxitos 30 años después, que en el mismo momento de conseguirlos. No eramos conscientes de la gesta que suponía ver a un equipo como el Forest ganar la Copa de Europa, nosotros no somos el R.Madrid ni el Man.United, sin embargo somos bicampeones de Europa, y eso hay pocos clubes que lo pueden decir, entre ellos el Chelsea o el Arsenal, sin ir más lejos.”

Nota: Dos días antes de disputarse la final en Munich contra el Malmö sueco, Brian Clough se despidió de sus jugadores, “me voy unos días de vacaciones chicos, nos veremos en el estadio horas antes del partido”. Clough permaneció en Creta impasible ante la histeria general. Con el titulo ya en manos de sus jugadores, Clough y Taylor no viajaron a Inglaterra, ambos se refugiaron en Creta y no regresaron a Nottingham hasta días antes de iniciar la pretemporada, “Este éxito es vuestro, y vosotros sois los que tenéis que celebrarlo con la gente, no yo” le dijo el entrenador a McGovern, capitán del Forest.

El Forest y su burbuja extendieron su reinado hasta 1980, repitiendo éxito en la Copa de Europa. En aquella edición no tuvieron la épica ni las dificultades de su primera participación. hasta semifinales, no se toparon con ningún club de relevancia, ese seria el Ajax. La final, en el Santiago Bernabéu, ante un poderoso Hamburgo. Los alemanes contaban entre sus filas con jugadores como Kevin Keegan, Felix Magath o Millewski, un elenco de estrellas que venían de endosarle un 5-1 al R.Madrid en semifinales. Peter Shilton salvaría al Forest en aquella final con una actuación memorable.

Aquel equipo entrenado por Brian Clough y formado por Peter Taylor tiene el honor de ser el conjunto más barato de la historia en ganar la Copa de Europa. Tres años antes Gary Birtles fue comprado por 2000 libras del Long Eaton, un club amateur. En el verano de 1980 fue vendido por 1,5 millones al Manchester United, el traspaso más caro en la historia del fútbol ingles en ese momento.

Nota: La burbuja del Forest estallaría 2 años después, en unas semifinales de la Copa de la UEFA ante el Anderlecht. Tras imponerse por 2-0 en City Ground perdería por 3-0 en Bélgica. Un penalti inexistente, y dos goles en claro fuera de juego, unido a dos tantos anulados a los ingleses, sirvieron para desatar el escándalo. En 1997 Constant Vanden Stock presidente del club belga, confesó haber comprado al arbitro del encuentro (Guruceta) para asegurarse el pase a la final. El Nottingham Forest llevó el asunto a los tribunales, donde continua el litigio que podría desembocar en una indemnización para el club ingles de 12 millones de libras.

La pareja formada por Taylor y Clough se rompería tras la ultima gran gesta europea del Forest. El escándalo en semifinales de la UEFA ante el Anderlecht puso el punto final a una época. Taylor fichó como entrenador en el Derby County, regresando así a sus orígenes, con el que había sido campeón de liga en 1973 siendo asistente de Brian Clough. Meses más tarde en la cuarta ronda de la FA CUP el Derby de Taylor y el Forest de Clough se vieron las caras en el viejo estadio de béisbol, con un triunfo para los locales por 2-0. La sanción ha los clubes ingles tras la tragedia de Heysel privó a Europa de disfrutar del ultimo gran Nottingham, formado por jugadores como Roy Keane o Teddy Sheringham. Aquel equipo ganó por dos veces la Simod Cup, competición creada como sustitutivo de las competiciones europeas.

2 comentarios:

cityground dijo...

Genial artículo, me ha encantado sobre todo las notas, gracias por acordarte del Forest.

Ese triunfo del 79 fue épico e irrepetible, el del 80 como dices tuvo menos magia pero ante el Dinamo de Berlín las pasamos canutas.

Valent dijo...

El Forest es un club épico en si mismo, todo el que conoce su historia acaba enamorado de él. Una pena que se rompiera la continuidad en primera en 1993. Hoy en dia tendría legiones de fans y un palmarés envidiable. Siempre supo tener especial maña para confeccionar equipos con jóvenes talentos.

Por cierto, tras Clough, Clark, integrante de aquel Forest bi-campeón de europa, hizo buen papel, llevando al equipo a pelear la liga del Blackburn, lastima que durara tan poco.

Este club se lo ha encargado un par de dirigentes engreídos.. a ver si lo de este año no cae en saco roto y regresa pronto a primera, de dónde nunca tubo que salir.

Todavía me acuerdo de Atkinson y Van Hooidonk en aquella temporada de 1997. hizo creer a todo el mundo que podía salvar al equipo, hizo algo parecido a lo del Xerez, pero llegó tarde...

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