30 abr 2010
Hamburguesas rebeldes.
26 abr 2010
Bruno Labaddia: Game Over.

Era una muerte anunciada. La destitución de Bruno Labaddia se produjo ayer Lunes a las 17:00 de la tarde. La derrota por 5-1 ante el Hoffenheim fue primordial. Más que los resultados deportivos la decisión está tomada en base al descontrol que existía en el vestuario hamburgues desde la llegada del exjugador del Kaiserlautern al banquillo del Nordbank Arena.
La última muestra de indisciplina grabe se produjo horas antes del enfrentamiento ante el Mainz en casa, que acabó con derrota por 0-1. En la concentración Frank Rost, portero y uno de los capitanes del equipo, organizó una escapada junto con una parte del equipo al cine próximo al complejo deportivo incrustado en las instalaciones del club. Cinco horas de ausencia que pasaron desapercibidas para el entrenador hasta el ultimo momento. Cuando se disponía a abandonar el café-restaurant del hotel-resort rumbo a las habitaciones se cruzó con los jugadores, vestidos con sus mejores galas, entrando en en el complejo.
Lo gracioso del tema fueron las palabras que le dedicó el entrenador, ante el director deportivo, con el que había estado compartiendo cena, a Frank Rost, autor intelectual de la escapada. La máxima recriminación que percibió el futbolista por parte de su entrenador fue una laxa crítica por no haber invitado a toda la plantilla a la sesión cinematográfica, con el pretexto de hacer grupo.
A escasas 48 horas para afrontar el trascendental encuentro ante el Fulham, en la vuelta de las semifinales de
Los actos de indisciplina han sido una constante desde la llegada de Labaddia al club. Trochowski , Elia o Ze Roberto, son algunos de los integrantes del equipo que públicamente han puesto en la picota a su entrenador, y al propio club, en repetidas ocasiones a lo largo de los últimos meses. Mal futuro para el joven técnico, ya que su etapa en Leverkusen también finalizó de igual forma, con un fuerte rechazo por parte del vestuario y con múltiples episodios de indisciplina.
25 abr 2010
Una imagen, un ascenso.
23 abr 2010
Las dos alemanias cara a cara.

Sólo faltó un beso con lengua.
FC Fulham: Schwarzer - Baird, Hughes, Hangeland, Konchesky - Duff, Murphy, Etuhu, Davies - Gera - Zamora (52. Dempsey)
22 abr 2010
Así está el mercado en Alemania.
21 abr 2010
Como en los viejos tiempos.
El milagro de Otto Rehhagel.
20 abr 2010
Hola, soy el Lautern y he vuelto.
16 abr 2010
El tonto perdón de Guerrero
El delantero del Hamburgo empacó, según le contó a la prensa, un paquete dirigido al aficionado victima de su ataque con la botella, con el que quiere ofrecer disculpas por su conducta.
En el “paquete” van:
- Entradas para un partido del Hamburgo. Esas entradas no le cuestan a Guerrero ni un céntimo, mucho menos un mínimo esfuerzo simbólico en conseguirlas; las entradas las consigue el peruano con una simple llamada a las oficinas del club. Eso es comprar indulgencias con dinero que no es de uno; más elegante hubiera sido empacar algo que fuera muestra del verdadero arrepentimiento, algo que demandara hacer algo por iniciativa propia, además, según me entero, la victima posee un tiquete de entrada válido para todo el año en los partidos de local del Hamburgo.
- Un paseo en Ferrari. Por lo visto el peruano cree que todos son como él (quizás no está equivocado en cuanto a su victima, pero esa es otra historia), que se dejan impresionar por “símbolos” de lujo, etiquetas que dicen “lo hemos logrado”, “ahora si soy” porque tengo un auto que cuesta una fortuna; al final uno se da cuenta que en el caso de Guerrero “ni es” (pese al Ferrari) porque el que es no acude a un botellazo (agresión más digna de otro tipo de establecimientos alumbrados por bombillas rojas), ni el aficionado agredido “será” porque el paseo lo daría a manera de préstamo en el auto de su agresor. Sí, Guerrero es dueño de un Ferrari (para quienes no lo sabían) y ese paseo tampoco le cuesta mover el meñique.
El peruano contó también que el objetivo no es tanto el arrepentimiento como el que “jugadores y aficionados se traten con más respeto” y un par de segundos después agregó “quiero quedarme en el Hamburgo”.
Entendido. Daniel Martinez - Deutsche Welle.
13 abr 2010
Marchas y ascensos.
